- Qué es
- Collar rígido de metal, abierto por delante, con extremos decorados. También llamado torc, torq o torque.
- Período
- Desde la Edad de Bronce Final (s. VIII a.C.) hasta el siglo I d.C.
- Materiales
- Oro, plata, bronce, hierro o aleaciones.
- Pueblos
- Celtas, galos, celtíberos, íberos, germanos, persas y romanos.
- Función
- Símbolo de posición social, condecoración militar, atributo divino y riqueza portátil.
- Pieza más famosa
- Torques de Burela (Lugo): 1.812 gramos de oro de 23 quilates, siglos II-I a.C.
Desde la Tienda del Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid (MARPA) en Alcalá de Henares, trabajamos con artesanos especializados en reproducción arqueológica para ofrecer réplicas fieles de torques celtíberos en bronce, realizadas a mano siguiendo las técnicas y proporciones de las piezas originales.
Qué es un torques y qué significado tenía
La palabra torques viene del latín torqueo (torcer, retorcer). En inglés se escribe torc, torq o torque, y en irlandés antiguo torc también significa “jabalí”, lo que ha llevado a algunos autores a proponer una conexión simbólica entre el collar y el animal sagrado de la mitología celta. Sea como sea, el nombre describe con precisión la pieza: un collar de metal retorcido sobre sí mismo que se colocaba alrededor del cuello. A diferencia de un collar convencional, el torques no se cierra. Queda abierto por la parte delantera, como una herradura circular, y sus extremos llevan remates decorativos que van desde simples esferas hasta elaboradas formas de animales.
El significado del torques varía según el pueblo y la época. Para los celtas era un símbolo de nobleza y rango: solo los guerreros de alto estatus y los líderes políticos y religiosos podían portarlo. Para los romanos se convirtió en una condecoración militar, otorgada a soldados distinguidos por su valor en combate. Y en el terreno de la mitología celta, el torques aparece como atributo de dioses: varias representaciones del dios Cernunnos lo muestran llevando un torques al cuello y sujetando otro con la mano, como en el célebre caldero de Gundestrup.
Origen e historia: de la Edad de Bronce a Roma
Los torques más antiguos se remontan a la Edad de Bronce Final, entre los siglos VIII y VI a.C. Los primeros ejemplares eran sencillos: una barra de bronce o de oro retorcida y curvada. Una de las representaciones más tempranas conocidas aparece en el Guerrero de Hirschlanden (siglo VI a.C.), una estatua de arenisca hallada en Stuttgart que muestra a un guerrero desnudo portando un torques al cuello. Es la representación antropomórfica de tamaño natural más antigua de la Edad de Hierro encontrada al norte de los Alpes.
Con el paso de los siglos, la técnica se sofisticó. Durante la Edad de Hierro y la cultura de La Tène —la fase más conocida de la civilización celta, entre los siglos V y I a.C.— los torques alcanzaron una complejidad extraordinaria. Se fabricaban en oro macizo, en bronce, en plata y en aleaciones, y sus remates se convirtieron en verdaderas obras de arte con decoración vegetal, geométrica y zoomórfica.
La mayoría de los investigadores sitúa el apogeo de los torques entre los siglos IV y III a.C. Los usaban pueblos muy diversos: galos, britanos, germanos, celtíberos e íberos. Guerreros celtas de toda Europa llevaban torques como marca de identidad tribal, como signo de rango militar o como amuleto de protección.
Torques celtas: símbolo de poder y atributo de dioses
En la sociedad celta, el torques no era un simple adorno. Era un objeto de poder con dimensiones política, militar y religiosa simultáneas.
Llevar un torques identificaba al portador como miembro de la élite. Los usaban tanto hombres como mujeres de alto rango. Algunos autores proponen que hasta el siglo IV a.C. fue un ornamento predominantemente femenino, y que después se asoció más a guerreros, aunque la mayoría de investigadores discrepa de esta lectura y mantiene que desde el inicio fue un signo de nobleza compartido. Los guerreros celtas los usaban como señal de valor militar. Una pregunta frecuente en foros de historia es si los druidas llevaban torques: las fuentes no son concluyentes, pero dado que el torques identificaba un liderazgo que podía ser también religioso, es probable que los druidas de mayor rango lo portaran.
Los torques aparecen en numerosas representaciones de dioses celtas. El dios Cernunnos, señor de los animales y la naturaleza en la mitología celta, porta siempre un torques. La imagen más conocida es la del caldero de Gundestrup (siglo I a.C., hallado en Dinamarca), donde Cernunnos aparece sentado con las piernas cruzadas, un torques en el cuello y otro en la mano derecha. También lleva torques en el Pilar de los Nautas, monumento galorromano del siglo I d.C. hallado en París.
Los torques celtas se fabricaban en distintos materiales según el rango del portador. Los de oro macizo estaban reservados a reyes, jefes tribales y sacerdotes. Los guerreros de menor rango llevaban piezas de bronce o hierro. Junto a los torques, las fíbulas y las pulseras de bronce completaban el ajuar de joyería de los pueblos de la Edad de Hierro. En todos los casos, la forma del torques era la misma: collar rígido, abierto por delante, con extremos decorados.
Torques romanos: de botín de guerra a condecoración
La relación de Roma con los torques comienza con un episodio que Tito Livio narra en Ab Urbe Condita (VII, 10). En el año 361 a.C., el cónsul romano Tito Manlio desafió a un guerrero galo a combate singular. Tras derrotarle, le arrancó su torques y se lo colocó al cuello. Desde entonces recibió el apodo de Torquatus —el que lleva un torques— y el nombre pasó a su linaje. De aquí proviene, por cierto, el nombre propio “Torcuato” en español.
Los romanos, pragmáticos como siempre, adoptaron el torques como decoración militar. Durante el período republicano, los centuriones y soldados distinguidos recibían torques como reconocimiento al valor en combate. Lo llevaban sujeto al pecho o como aplique de la capa. Plinio el Viejo documenta que tras una batalla en 386 a.C. los romanos recuperaron 183 torques de los galos muertos. En 191 a.C., la victoria romana en Bolonia produjo un botín de 1.500 torques de oro, según las fuentes clásicas.
Estrabón menciona en su Geographica (III, 3, 7) el uso de torques entre los pueblos del noroeste de Hispania, confirmando que la costumbre se mantuvo hasta la integración de estos territorios en el mundo romano.
Torques en la Península Ibérica: hallazgos y tesoros
España y Portugal concentran algunos de los hallazgos más importantes de torques de toda Europa. La mayor parte proviene del noroeste peninsular —Galicia y norte de Portugal—, donde los ríos proporcionaban oro aluvial en abundancia. Los análisis de las piezas han detectado impurezas de estaño, algo típico del oro fluvial. Muchos de estos pueblos son los mismos pueblos prerromanos cuyas reproducciones artesanales encontrarás en nuestro catálogo.
Existen tres interpretaciones principales sobre el significado de los torques peninsulares. La interpretación étnica surge del estudio de los torques gallegos: las diferentes tipologías coinciden con los territorios de las distintas tribus, lo que sugiere que cada tipo identificaba al portador como miembro de un pueblo concreto. La interpretación política, la más aceptada entre los investigadores, asocia el torques a la jefatura: poseía un torques quien ostentaba el liderazgo político, militar y posiblemente religioso de su comunidad. La interpretación como riqueza portátil considera los torques —especialmente los de oro macizo— como una forma de acumular y transportar riqueza en una sociedad sin moneda, una especie de lingote que además señalaba estatus.
Torques famosos: los más importantes del mundo
- Torques de Burela (Lugo, Galicia). Oro macizo, 1.812 gramos, 23 quilates, 211 mm de diámetro. Datado entre los siglos II-I a.C. Hallado casualmente en 1956 en Chao do Castro durante labores agrícolas. Tipo galaico con varilla circular, alambres enrollados y filigrana de trisquel en el tercio central. Se conserva en el Museo Provincial de Lugo.
- Tesoro de Sagrajas (Badajoz, Extremadura). Conjunto de orfebrería en oro del Bronce Final, hallado en 1970. Incluye torques de más de 2.000 gramos. Se conserva en el Museo Arqueológico Nacional, Madrid.
- Tesoro de Berzocana (Cáceres, Extremadura). Otro conjunto del Bronce Final con torques de oro, hallado en 1964. También en el Museo Arqueológico Nacional, Madrid.
- Gran Torques de Snettisham (Norfolk, Inglaterra). Fabricado con 64 hilos de oro entrelazados, pesa poco más de 1 kg. Datado hacia el 75 a.C. Se conserva en el British Museum, Londres.
- Torques de Vix (Borgoña, Francia). De oro, datado hacia el 480 a.C., hallado en la tumba de una princesa celta. Se conserva en el Musée du Pays Châtillonnais.
- Torques de Trichtingen (Baden-Württemberg, Alemania). De plata con remates de cabeza de toro, posiblemente del siglo II a.C. Se conserva en el Württembergisches Landesmuseum, Stuttgart.
Comparativa: torques celta, romano e ibérico
| Torques celta | Torques romano | Torques ibérico / celtíbero | |
|---|---|---|---|
| Período | Siglos VIII a.C. – I d.C. | Siglos IV a.C. – I d.C. | Siglos IV – I a.C. |
| Material principal | Oro, bronce | Oro, bronce | Oro (noroeste), bronce, plata (meseta) |
| Función | Estatus social, atributo divino, protección | Condecoración militar (dona militaria) | Identidad étnica, jefatura, riqueza portátil |
| Quién lo llevaba | Nobleza, guerreros, sacerdotes | Centuriones, soldados distinguidos | Jefes tribales, guerreros de élite |
| Remates típicos | Zoomórficos, esferas, formas vegetales | Esferas simples, tipo omega | Discos concéntricos, troncocónicos, pera |
| Ejemplos famosos | Snettisham, Vix, Trichtingen | Guerrero de Vachères | Burela, Sagrajas, Berzocana, Driebes |
Materiales, formas y tipos de torques
Por material: los más lujosos eran de oro macizo o de plata. Los más habituales, de bronce. Algunos combinaban un cuerpo de hierro con remates de bronce. Las cuerdas de metal podían ser lisas, retorcidas (como una soga) o trenzadas. En contados casos se aplicaba la técnica del dorado al mercurio para conseguir un acabado de oro puro sobre bronce.
Por remates: los extremos del torques son su elemento más distintivo. Los hay con esferas, cubos, discos concéntricos, formas troncocónicas, campanas y formas zoomórficas (cabezas de serpiente, de toro, de carnero). Los remates más elaborados corresponden a los ejemplares de oro del noroeste peninsular.
En nuestro catálogo encontrarás reproducciones artesanales de torques celtíberos en bronce con distintas formas: retorcidos con discos concéntricos, lisos con remates de disco y de tipo omega romano. Todas las piezas están realizadas a mano por artesanos especializados en reproducción arqueológica, ideales para coleccionismo, recreación histórica y como regalo para amantes de la historia. El torque romano, el collar celta y las piezas celtíberas cobran vida en reproducciones fieles a los originales.
¿En qué museos se pueden ver torques originales?
En España, los principales museos con torques en exposición permanente son el Museo Arqueológico Nacional de Madrid (tesoros de Sagrajas y Berzocana, torques de plata celtibéricos), el Museo Provincial de Lugo (torques de Burela y otros ejemplares gallegos) y el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid (MARPA) en Alcalá de Henares, que alberga piezas relacionadas con los pueblos prerromanos de la región. En Europa, el British Museum de Londres conserva el tesoro de Snettisham y numerosos torques británicos, y el Museo Nacional de Dinamarca en Copenhague exhibe el caldero de Gundestrup con sus representaciones de figuras portando torques.
Preguntas frecuentes sobre torques
¿Qué es un torques?
Un torques (también escrito torc, torq o torque) es un collar rígido y redondo de metal, abierto por la parte delantera, con extremos decorados. Se fabricaba en oro, plata, bronce o hierro. Fue utilizado por celtas, galos, celtíberos y romanos entre los siglos VIII a.C. y I d.C. como símbolo de posición social, condecoración militar y atributo religioso.
¿Quién llevaba torques?
Los usaban tanto hombres como mujeres de alto rango en las sociedades celtas e ibéricas. Los guerreros celtas los portaban como señal de nobleza y valor militar. Los centuriones romanos los adoptaron como condecoración. En la mitología celta, dioses como Cernunnos aparecen representados con torques.
¿Los druidas llevaban torques?
Las fuentes clásicas no lo aclaran de forma concluyente. Sin embargo, dado que el torques identificaba un liderazgo que podía ser político, militar y religioso a la vez, es probable que los druidas de mayor rango lo portaran. Las representaciones de figuras divinas con torques refuerzan la conexión entre este collar y el poder religioso.
¿Qué es el torques de Burela?
El torques de Burela es un collar de oro macizo hallado en Chao do Castro, Burela (Lugo) en 1956. Pesa 1.812 gramos de oro de 23 quilates y mide 211 mm de diámetro. Datado entre los siglos II-I a.C., es de tipo galaico con filigrana de trisquel. Se conserva en el Museo Provincial de Lugo y es una de las joyas prerromanas más importantes de Europa.
¿De qué materiales se fabricaban los torques?
Los torques se fabricaban en oro, plata, bronce, hierro o aleaciones de estos metales. Los de oro macizo estaban reservados a reyes y jefes tribales. Los guerreros de menor rango usaban piezas de bronce o hierro. Las cuerdas de metal podían ser lisas, retorcidas o trenzadas. En algunos casos se empleaba el dorado al mercurio para conseguir un acabado de oro sobre bronce.
¿Cuál es la diferencia entre un torques y un collar normal?
El torques es rígido, no flexible: mantiene su forma circular sin necesidad de cierre. Está abierto por la parte delantera y se coloca deslizándolo por el cuello. Un collar convencional es flexible, tiene cierre y cuelga libremente. El torques se sostiene por la tensión del metal contra el cuello. Muchos estaban diseñados para uso casi permanente y resultaban difíciles de quitar.
¿Para qué servían los torques?
Los torques cumplían varias funciones simultáneas: señalar el rango social del portador, funcionar como condecoración militar por valor en combate, servir como atributo religioso o protección espiritual, y actuar como forma de riqueza portátil (especialmente los de oro macizo, en sociedades sin moneda). Los romanos los usaron específicamente como dona militaria, premios otorgados a soldados distinguidos.
¿Dónde se han encontrado torques en España?
La mayor concentración está en el noroeste peninsular (Galicia y norte de Portugal), donde se fabricaban en oro fluvial. Destacan el torques de Burela (Lugo) y los del castro de Flores (Betanzos). La segunda zona importante es Extremadura-Duero, con los tesoros de Sagrajas (Badajoz) y Berzocana (Cáceres). También se han hallado piezas en Navarra (Arguedas), Guadalajara (torque de Driebes) y Palencia (Cerro de Miranda). En la zona del antiguo Complutum (Alcalá de Henares) se han documentado hallazgos de los pueblos prerromanos que habitaron la región.
¿Cuánto pesaban los torques?
El peso variaba enormemente. La media de los torques celtas ronda los 500 gramos, pero los ejemplares excepcionales superan con creces esa cifra. El torques de Burela pesa 1.812 gramos y el Gran Torques de Snettisham supera el kilo. Plinio el Viejo menciona un caso extremo: un torques de oro de 100 libras romanas (unos 33 kg) regalado al emperador Augusto, demasiado pesado para llevarlo puesto.
¿De dónde viene el nombre “Torcuato”?
Del latín Torquatus, que significa “el que lleva un torques”. El apodo surgió cuando el cónsul romano Tito Manlio mató a un guerrero galo en combate singular en el 361 a.C. y se puso su torques como trofeo. El nombre pasó a su linaje y llegó al español como “Torcuato”.
¿Eran los torques de uso individual o colectivo?
Este es un debate abierto entre los investigadores. La interpretación mayoritaria es que eran piezas de uso individual que podían heredarse dentro de un clan o familia. Sin embargo, algunos autores han propuesto que ciertos torques, especialmente los de mayor tamaño y peso, podrían haber funcionado como símbolos colectivos de una tribu o comunidad, más que como joyas personales. Los hallazgos en depósitos enterrados — posiblemente ofrendas votivas — sugieren un componente ritual que trasciende el uso personal.
¿Dónde puedo comprar una reproducción de un torques celta?
En la Tienda del Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid (MARPA) ofrecemos reproducciones artesanales de torques celtíberos en bronce, realizadas a mano por artesanos especializados. Están disponibles en nuestra tienda física de Alcalá de Henares y en nuestra tienda online. Son piezas ideales para coleccionismo, recreación histórica o como regalo.
¿En qué museos de España se pueden ver torques originales?
Los principales museos españoles con torques en exposición permanente son el Museo Arqueológico Nacional de Madrid (tesoros de Sagrajas y Berzocana, torques de plata celtibéricos), el Museo Provincial de Lugo (torques de Burela y otros ejemplares gallegos) y el Museo de Navarra (torques de Arguedas). El MARPA en Alcalá de Henares conserva piezas relacionadas con los pueblos prerromanos del centro peninsular.
En resumen
Los torques fueron collares rígidos de metal —oro, plata, bronce o hierro— utilizados entre los siglos VIII a.C. y I d.C. por celtas, galos, celtíberos y romanos como símbolo de poder, condecoración militar y atributo divino. Se fabricaban con cuerdas de metal entrelazado, abiertos por la parte delantera y rematados con esferas, discos o formas zoomórficas. Los ejemplares más importantes de la Península Ibérica se conservan en el Museo Arqueológico Nacional (tesoros de Sagrajas y Berzocana) y en el Museo Provincial de Lugo (torques de Burela, 1.812 gramos de oro de 23 quilates). Los romanos adoptaron el torques como condecoración militar tras las guerras contra los galos, dando origen al nombre “Torcuato”.
Última actualización: mayo 2026







