Bramadera de Lalinde (cueva de La Roche, Francia)

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Bramadera de Lalinde: réplica de un posible aerófono procedente de la cueva de La Roche, Lalinde (Francia). La pieza original mide igual, 17 cm de longitud, y es elaborada en asta de reno. Situada culturalmente en el Magdaleniense Superior. Según D.Peyrony estaba cubierta por ocre rojo.

  • Tamaño: 17 x 3.5 x 0.5 cm (alto x largo x ancho)
  • Material: resina de alta calidad (tener cuidado al utilizarlo para sacar sonido, con un golpe se puede romper).

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Descripción

Bramadera de Lalinde (cueva de La Roche, Francia)

Réplica en resina de la bramadera de La Roche

Réplica de un posible aerófono procedente de la cueva de La Roche (LalindeBulletin Prèhistoire du Sud-Ouest, 2008). Pieza original de 17 cm de longitud, elaborada en asta de reno. Situada culturalmente en el magdaleniense superior. Según D.Peyrony estaba cubierta por ocre rojo.

 

Bramaderas y zumbadoras en la Prehistoria

La música es uno de elementos más dificiles de rastrear arqueológicamente. En un mundo donde el ruido más potente era el de una tormenta o algún terremoto la música fue el sistema elegido por nuestra especie para rellenar ese vacío. También se ha documentado a nivel etnológico el uso de la música durante las labores de trabajo en el campo, a modo de compás de trabajo marcando el ritmo de la faena. La zumbadora o bramadera se realiza en una plaqueta de hueso o de madera, trabajándose primero con buril (biselado) y posteriormente mediante abrasión. Por último se realiza una perforación para atarla a una cuerda de fibras vegetales, que debe estar torsionada. Su funcionalidad es muy variada. Quizás sea el primer instrumento musical de la Prehistoria, representado a nivel etnográfico por todo el mundo. Tanto en Australia (Churinga) como en Colombia (Rombo) se utilizan aún hoy en día.

Las bramaderas también conocidas como zumbadoras, roncadoras, rombos, tenían forma elíptica y contaban con una perforación en uno de los extremos donde se insertaba el cordaje que se cree era de fibras vegetales. Según la intensidad con la que la que se giraba y la extensión de la cuerda el instrumento respondía con un sonido diferente.
 
Algunas de las bramaderas que han sido encontradas están hechas en hueso, sobre todo con omóplatos de bóvidos pero no es raro que también hubieran sido realizadas en madera.
 
Es común entre las encontradas que estén decoradas con motivos esquemáticos o naturalistas.
 
Hay diferentes hipótesis sobre su uso; se ha hablado de instrumentos musicales, de que pudieron servir para ahuyentar a los animales tales como los lobos, (los pastores del pirineo los utilizaban hace apenas 50 años), también utilizadas en rituales tocadas dentro de cuevas provocando un sonido envolvente y penetrante, aunque la teoría más extendida es que valían para comunicarse a media y corta distancia.
 
Otros nombres que también se utilizan son rombo, zumbadera, zumba, palo zumbador, placa zumbadora, zurrumbera, zurrubiador, bruñidera, cemburrio, vorrumbia. En inglés se conoce como “bullroarer” o “bull-roarer”, en francés “rhombe” y en alemán “schwirrholz”.
 
Las culturas primitivas relacionaban su sonido con lo sagrado o sobrenatural. Se han hallado restos de bramaderas en casi todas las culturas del mundo, en Australia, Norte de América y sur de África y también en la península Ibérica.
Mucha gente ha conocido la bramadera en la película Cocodrilo Dundee 2, donde el protagonista lo describe con un teléfono para llamar a sus amigos aborígenes australianos.
 
En teatro han sido utilizadas como efecto sonoro para imitar al viento.
Sin más os invitamos a difundir nuestro proyecto educativo para centros escolares, colectivos y todo tipo de personas interesadas en pasar un rato viviendo en la prehistoria

 

 

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